Ante un invierno cargado de lluvias y nieve poco o nada se podía hacer en la montaña, ya que la tierra rezuma agua en cada pisada y los animales no se mueven mucho. Dos parajes, dos fotos, en el mismo entorno: La Sierra de la Culebra. En un descanso concedido por la climatología dejó de llover pudiendo acercarme a esta ribera anegada por las aguas y el desbordamiento del río y de los arroyos que lo circundan. No sin acabar mojado por otro chaparrón.
19mm. f/11 ISO100 1/500 Ribera inundada por el río (Haz click para ver)
Pantano de Valparaíso, un maravilloso paraje situado cerca de Villardeciervos en el norte de Zamora, con las montañas de Sanabría y Ourense en el horizonte. Un embalse que en verano se satura por el turismo con variedad de actividades vacacionales, playas, embarcaciones, etc. En invierno es un paraje desolado y retorna el aspecto natural que tuvo en su día, silencio y tranquilidad, a mi me gusta más. Yo lo recomiendo ver en invierno y con suerte poder sacar algunas fotos de aves acuáticas migratorias. Hay buenas tomas con orientaciones al norte y oeste.
43mm. f/6.3 ISO100 1/320 Pantano de Valparaíso (Haz click para ver)
Invierno en Sanabria. La Laguna de los Peces. Subiendo por Galende y pasando San Martín de Castañeda llegamos a La Laguna de los Peces, altitud: 1725 m. Subí con la intención de sacar algunas fotografías de las cumbres nevadas y del glacial, la cota de nieve era inferior a otros años aunque sí he de decir que la cantidad de nieve era mayor, había zonas en las que me hundí hasta la cintura, así que optamos por ir por caminos helados y más firmes. Mi hijo en este caso no tuvo problemas, al pesar menos y no llevar el equipo de fotografía en la espalda a duras penas se hundía mucho.
En este día la niebla bajó a lo largo de la mañana hasta un punto que tan solo veíamos a unos tres metros por lo cual la fotografía era imposible si no muy difícil. Pero aún así aproveché a sacar la Olympus con el objetivo macro Tamron y hacer unas tomas de unos insectos que vivían en la nieve. No se que tipo ni a qué familia pertenecen pero me asombró el hecho de que no había uno o dos aislados, sino muchos a lo largo del recorrido en un paisaje totalmente nevado, helado sin vegetación visible y con una niebla tipo londinense.
Insecto sin determinar (Haz click para ver)
Las fotos no son de calidad, no llevé fotómetro de mano y la exposición de la cámara no es la correcta, el fondo nevado/helado de los insectos hizo que la exposición de la cámara no fuera la correcta, así que tuve que hacer varias tomas (en manual algunas) y corregir digitalmente las pequeñas variaciones de luz.
Insecto sin determinar (Haz click para ver)
Mi hijo fue una gran ayuda en las tomas ya que los veía mejor que yo y me ayudaba en aquel ambiente hostil (con niebla y “chipeando”) a sacar estas tomas. Me extrañó que siendo los insectos de sangre fría pudieran aguantar aquel frío pero aquí está la muestra y que aunque sin paisajes espectaculares de aquella zona, al menos saqué dos extraños desconocidos de las nieves.
Un amigo, muy buen fotógrafo me envió este vídeo por correo, una vez visto te queda una sensación agridulce y, una especie de touchè a la moral o a la ética de cualquier fotógrafo bien amateur o profesional.
¿Es válido todo con tal de conseguir una buena toma? En éste vídeo sobre la fotografía de reportaje bélico vemos como en algunas ocasiones prima más una buena toma con impasibilidad e injusticia, que la justicia. ¿A qué “precio” sale la foto?
Comenté esto con mi amigo y él me contó de cómo en julio de 1994 a los 33 años el fotógrafo Kevin Carter, autor de la famosa foto de la niña sudanesa moribunda junto al buitre, se suicidó. Posiblemente Kevin Carter no pudo soportar la visión de tanta inmundicia o bien no soportó la presión de la sociedad, entre todo ello aquella fotografía premiada con el Pulitzer en la Columbia University: “la niña sudanesa moribunda junto al buitre” .
No es de extrañar; ya solo esta recreación audiovisual nos pone los pelos en punta y queda una pregunta en el pensamiento: ¿Quién tiene mayor culpa, quienes envían a los fotógrafos a sacar las “mejores” fotos al precio que sea o los propios fotógrafos?
En la fotografía de naturaleza esto también puede ocurrir, animales y otras especies se “prestan” en muchas ocasiones a trucos o situaciones forzadas para conseguir buenas tomas: cebos vivos y otras técnicas varias que si analizamos bien son tan brutales como la escena que se recrea en el vídeo.
Yo soy partidario siempre de sacar tomas dentro del entorno natural y en base a la fauna y flora endémica de la zona, sin alterar ni forzar situaciones, por ello para mi es mucho más difícil encontrar buenas situaciones y buenas fotografías. Esas tomas en libertad y en el respeto por la vida y por el ecosistema son realmente maravillosas y no quitan el sueño. Felices sueños, felices fotos.